Los personajes de Boris Vian son como su cara: normalmente anormales. Cosa que llamó la atención de Alfred Jarry y de Raymond Rousell, y de todos los lectores normalmente anormales, moralmente sospechosos y humanamente escindidos de ese eufemismo que insistimos en llamar ?realidad?. Los personajes de Vian son excepcionales. Tienen profesiones normales, pero hacen en ellas cosas que parecen no serlo: los ingenieros construyen ferrocarriles empezando por poner los durmientes, pasando a instalar los rieles y...

? La teología natural devana un paralogismo perpetuo. Sólo cabe la teología de un dios concreto. ? A pocas inteligencias no las oímos aletear ciegamente en su jaula de convicciones inconscientes. ? El mundo moderno, desde hace rato, modula la misma canción tediosa con voz cada vez más ronca. ? Proclamar al cristianismo ?cuna del mundo moderno? es una acusación grave o una grave calumnia. ? Para descubrir en donde le patina el raciocinio al filósofo, basta observar en donde se vuelve más locuaz. ? La existen...


