Es siempre riesgoso jugar juegos de mesa con buenos amigos, ya que la gente con dados en sus manos, gente buena, gente afable, puede transformarse. Es por eso que un simple juego de mesa puede ayudar a evaluar a una o a varias personas, conocer su personalidad. Tomemos al Monopoly, por ejemplo. Al principio es todo alegría y diversión. Todos tienen dinero, y compran propiedades. Pero luego comienza la carrera por ver cómo quitarle el dinero a los demás. Algunos intentan no perjudicar al otro, dan vueltas po...


